EL HOGAR DE NIÑOS SE DESPIDE DE AGUA DE ORO

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Cuando el hogar de niños Sierra Dorada llegó a Agua de Oro, la comunidad entera los abrazó. Muchas fueron las personas que se acercaron a ayudar de una u otra manera, los chicos se adaptaron rápidamente a un entorno repleto de naturaleza y tranquilidad, y la Escuela de El Algodonal les abrió sus puertas.
 
Pero la casa que los albergó durante todos estos meses era una casa alquilada, perteneciente a una institución religiosa que la utiliza para alojar a los chicos que vienen de campamento a Sierras Chicas, y que debido a la pandemia no pudieron usar durante todo este tiempo. Sin embargo se retorna paulatinamente a la normalidad y ellos necesitan de este espacio que les pertenece.
 
Por eso a fines de octubre, se termina el contrato de alquiler y esta gran familia que son Daniel y Denis, junto a sus 2 hijos, 4 cuidadores y los 22 chicos del hogar, deberán abandonar la propiedad.
 
Agua de Oro Noticias dialogó con Daniel Aluén, quien está a cargo de la Coordinación de este hogar que pertenece a la ONG Sierra Dorada, para consultarle sobre las gestiones realizadas al respecto.
 
“Nosotros desde el principio sabíamos que acá veníamos en un alquiler temporal, desde hace un tiempo estamos buscando por todos lados algo para alquilar o para comprar, tratando de conseguir algo económico y amplio, pero la verdad es que no conseguimos nada”, explica Daniel.
 
Además asegura que “también hablamos con los Municipios de La Granja y Agua de Oro, hace mucho ya, y ambos nos respondieron que no había ningún lugar grande como para albergar a 30 personas, es muy difícil conseguir un lugar así.”
 
“La comunidad nos abrazó de una manera increíble, la gente se acostumbró a vernos en el pueblo, nos ayudaron mucho y nos permitieron ser parte de esta comunidad hermosa, pero hoy tenemos que lamentar que se nos han cerrado las puertas en todo sentido, porque hemos querido alquilar y no hay lugares grandes, hemos querido comprar y es imposible económicamente, pero aún así, no hay lugares tan grandes. Tampoco los municipios pudieron ofrecernos alguna propiedad que no esté en uso, no se consiguió”, lamenta Aluén.
 
“Por ello tuvimos que ampliar la región y hoy tenemos posibles lugares para ir, complejos que podrían alquilarnos, pero alejados de aquí, lo que implica un cambio de escuela, de comunidad, de todo. Es una lástima porque amamos Agua de Oro y a su gente, que se ha portado hermoso con los niños principalmente”, manifiesta Daniel.

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