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La Comunidad Comechingona Pluma Blanca de Candonga (El Manzano) viene denunciando el hostigamiento consecutivo que padecen desde hace varios años y que en estas últimas semanas se ha incrementado.

Pese al dolor y a la impotencia, Carlos López de 42 años y su familia están acompañados por una red de contención comunitaria y ancestral muy amplia, que ofrece su ayuda para encontrar un camino definitivo de paz y justicia, y promete no guardar silencio ante tanto atropello.

Conferencia de prensa de la Comunidad Pluma Blanca. Agosto 2021

DE QUÉ SE TRATA

En un hermoso lugar, rodeado de montañas, vegetación autóctona y el río Chavascate, vive la familia de Carlos López. A esta propiedad se accede por el camino de tierra que va a Candonga, antes de llegar, a mano derecha hay una tranquera que marca el ingreso, donde anteriormente estuvo también la Casa del Niño del Padre Aguilera. Todo este espacio, incluido Candonga corresponde al ejido de El Manzano, Departamento Colón, Provincia de Córdoba.

Carlos vive ahí desde que nació, “desde hace 42 años”, dice él. Antes que él vivieron allí sus padres y antes que ellos sus abuelos. Carlos vivió y trabajó siempre allí, es nacido y criado, como dicen los lugareños, también trabajó en lo que fue la Casa del Niño del Padre Aguilera haciendo mantenimientos en el lugar.

Dentro del ámbito de las comunidades se afirma que las tierras que “estas tierras eran de los Allende, es muy probable que haya sido una encomienda, es decir una asignación de tierra en el período colonial. En la década del ´70 u ´80 los Allende se la ceden al Padre Aguilera para que haga la Casa del niño, pero se la ceden con gente adentro, es decir con la familia de Carlos. Posteriormente esas tierras pasan a mano de los Remonda.”

Laura Misetich Astrada, de la Comunidad Canchira del Pueblo Comechingón, Agustina Tolosa de Salsipuedes y Pablo Reyna de la Comunidad Comechingona Timoteo Reyna

QUÉ DENUNCIA LA FAMILIA LÓPEZ

Esta familia desde hace por lo menos una década, viene sufriendo una serie de amenazas, maltratos, hostigamientos, robo de animales, perturbaciones en su propiedad y hasta violaciones sexuales, que al escucharlas todas juntas generan escalofríos.

A este temible lista, Natalia Bilbao, la abogada de la Comunidad, agrega que hay muchos antecedentes de causas, denuncias y exposiciones, hay hechos con armas de fuego, un merodeo permanente en el territorio, cortes de alambre, gente que se instala, gente que amenaza, gente que los hostiga de todas las formas que puede, procurando infundirles temor, generándoles perjuicios en sus bienes y en los que a ellos hace a su subsistencia, porque como verán es una familia humilde que vive de la tierra y de lo que puede hacer en este espacio, y que respeta las prácticas ancestrales, eso es muy significativo.”

“Sabemos que las luchas estas vienen desde hace varias generaciones, las generaciones anteriores a la mía ya venían sufriendo todos estos ataques de toda esta gente que quiere quedarse con las tierras que pertenecían y pertenecen a las comunidades indígenas”, afirma López.

“Desde mi lugar como abogada he rastreado una seguidilla de situaciones de mucha violencia, hay épocas que son muy cruentas, otras épocas que se aplacan, pero son violencias de todo tipo y tienen por finalidad que desocupen las tierras, que se vayan a cualquier precio y a cualquier costo”, detalla Bilbao.

Los ataques más recientes denunciados por la familia hablan de colocación de material explosivo de fabricación militar en una de las paredes de la casa y el envenenamiento de sus perros luego de la Conferencia de Prensa realizada el sábado 21 de agosto.

La abogada relató en la Conferencia de prensa que “Las últimas situaciones son de una escalada de violencia inadmisible. Nos constituimos como querellantes en la fiscalía de Jesús María que tiene por finalidad investigar estos hechos de rociamiento de las ventanas con combustible, colocación de explosivos caseros al estilo molotov, merodeo permanente de gente que viene con armas de fuego, con chalecos antibalas, pero también con bozales y sogas con la intención de robarles los animales. Y hace 15 días fue el hecho más contundente y el que nos empujó definitivamente a convocarlos a esta conferencia, que fue el hallazgo de material explosivo de fabricación militar, concretamente Gelamón.”

Dra. Natalia Bilbao, abogada de la Comunidad, junto a Carlos y Norma

GELAMÓN

El Gelamón, según lo informa “Fabricaciones Militares” en su página web, es un “Material adecuado para voladuras de rocas de dureza mediana a grande. Por la calidad de sus gases y su balance de oxígeno, permite que el mismo sea apto para explotaciones en galerías.

Este material, continúa relatando Bilbao fue “hallado en una grieta de las paredes en un lugar muy expuesto a que detonara porque estaba muy cerca de una salamandra del lado interno y del lado externo a metro y medio de una garrafa de gas”, además había “un caño de ventilación donde sale el calor de la salamandra y las motocicletas que estacionan ahí, que sabemos que con el arranque de una motocicleta podría llegar a saltar alguna chispa. Quedamos muy consternados con esta situación, no da para más, porque uno puede decir, si pero capaz solamente quieren asustar, sí, pero a ese nivel ya es mucho más grave.”

Ante estos hechos realizaron la denuncia en el fuero federal en la fiscalía N°2 de Jesús María, “porque no sólo este material es de origen estatal, sino también que el órgano que debe controlar y revisar la utilización de ese material forma parte de la órbita nacional. Además todo material de esa naturaleza es rastreable, tiene trazabilidad, quiere decir que podemos saber quiénes son los que están amedrentando.”

Amplio apoyo a la Comunidad por parte de otras Comunidades y de Organizaciones Sociales

QUÉ SUCEDE AQUÍ

“El territorio de la Comunidad son 123 hectáreas que además tiene quebradas, tiene río, con una topografía diversa”, asegura Bilbao y López agrega que “Son 123 hectáreas, porque nos han ido acorralando. Esto viene de generaciones, se ha venido tratando de sacar toda la sangre vieja, se los ha ido acorralando. Esta tierra siempre perteneció a la gente de los lugares, después vino el blanco y los hizo mierda. Todas esas tierras pertenecieron a las comunidades, no estamos hablando de dos metros”

Las primeras preguntas que surgen giran en torno a quiénes son los que están hostigando a la familia, por qué lo hacen, qué quieren. La actual abogada (anteriormente hubieron otros letrados representando a la familia) no duda en enlazar todos estos hechos de violencia con un interés claro y concreto:

“Sin lugar a duda quienes están detrás de esto, porque existe un juicio de reivindicación del inmueble y una sentencia de desalojo, es Luis Remonda, estamos enfrentando poderosos”, asegura Bilbao.

“El titular registral de las tierras en ese momento era Luis Remonda, digo en ese momento porque a veces hacen transferencias de tierras meramente de papeles” y ellos iniciaron “una causa civil que tiene una sentencia de desalojo, que actualmente está en suspenso por la pandemia”

Tranquera de entrada a la propiedad

Según Bilbao, el abogado que en aquel momento representó a la familia en esa causa “procuró que no se defendieran los derechos, dejó que se le vencieran instancias y por eso la sentencia llegó al estado que está. Desde el derecho privado dicen que interrumpen por un momento la posesión por eso pierde el juicio, pero estuvo mal defendido. El abogado dejó vencer los plazos para revisar esa sentencia. Además este mismo abogado estuvo denunciado por otra Comunidad por estafa en otra causa.”

Por su parte, también López nombra a la familia Remonda. Él dice que “se hizo presente la Señora Marta Remonda con los empleados, pero no vino a tener un diálogo, ellos querían venir con una topadora y pasarle la topadora a todo, esa fue la única charla, entonces ahí automáticamente despejamos eso porque no los dejamos entrar y no los vamos a dejar entrar.”

“Lo que hay es una pugna entre un título de propiedad que es un papel que me dice que yo soy supuestamente dueño y una ocupación efectiva del lugar y de la tierra”, afirma Bilbao y agrega que “tenemos recursos para interponer y para pelear, porque el reconocimiento y el autoreconocimiento, porque es un proceso de la pertenencia a la tierra y de la cuestión de lo indígena, hace que prevalezcan los tratados internacionales y sobre todo el convenio de la OIT 169”

El Convenio número 169 de la OIT tiene dos postulados básicos: El derecho de los pueblos indígenas a mantener y fortalecer sus culturas, formas de vida e instituciones propias; El derecho a participar de manera efectiva en las decisiones que les afectan.

“Este reconocimiento -continúa Bilbao- hace que el propio expediente, aún con una sentencia en contra, sea la prueba de que efectivamente ellos estuvieron acá, porque eso lo dice el expediente. Es solamente correr el eje y decir que estas cuestiones no se pueden resolver con el derecho privado sino que hay que ir con el derecho indígena.”

Tranquera de entrada a la propiedad

QUÉ VAN A HACER

La abogada de la familia analiza que “el escenario es bastante complejo desde el punto de vista judicial en tanto y en cuanto hay múltiples denuncias, algunas se tramitaron, otras quedaron en la mera denuncia.”

Por su parte Carlos valora el apoyo de más de 100 comunidades indígenas, organizaciones sociales y hasta representantes de partidos políticos que se acercaron para manifestar su apoyo y compromiso con ellos y su lucha: “Los chicos de otras comunidades y de las organizaciones están colaborando con nosotros porque saben que el cansancio ya nos está sobrepasando, estamos teniendo una colaboración para manejar todo esto porque si no te pasan por arriba”, describe.

Además,  anunciaron que realizarán movilizaciones con la intensión de visibilizar esta problemática que parece no tener fin.

“Durante todo este tiempo han sucedido abusos sexuales contra las mujeres de la Comunidad, también hostigamiento cotidiano, matanza de animales, han introducido en las viviendas explosivos y combustibles, por eso estamos ahora visibilizando todas estas cuestiones, queremos que todo esto se pare, disculpen que yo soy medio mal hablado pero a mí todo esto me cuesta un montón”, dice López.

Carlos López junto a integrantes de organizaciones sociales y comunidades indígenas

COMUNIDAD COMECHINGONA PLUMA BLANCA

La identificación de la familia López con sus raíces indígenas comenzó hace un tiempo, la construcción de la identidad es siempre un proceso difícil, Pablo Reyna cuenta que “la mayoría de los procesos de autoafirmación identitaria hunde sus raíces en la cuestión de las memorias y de las palabras de los mayores, si hay un común denominador acá en Córdoba es que a todos nos han dicho dos o tres frases: venimos de los indios, o vos tenés un abuelo indio, o nosotros somos indios. Ese es el común denominador. Es algo que sabe siempre, en el ámbito doméstico se sabe eso y la familia de Carlos López siempre lo ha sabido.”

“Ellos optaron por constituirse como comunidad originaria, empezar a nombrarse, trabajar para adentro de su familia, invitando también a otros hermanos de Carlos. La Comunidad está compuesta por 3 familias. Carlos y su familia viene con este proceso desde hace 3 años aproximadamente, capaz que 4, de autoreconocerse como índígenas, como comechingones, vienen siendo acompañados principalmente por la Comunidad El Chavascate y por nosotros como Comunidad Timoteo Reyna y a partir de ahí han entrado en contacto con otras comunidades”, afirma el historiador e integrante de la Comunidad Timoteo Reyna.

Por su parte López relata que “desde hace algunos años comenzamos la organización como comunidad. Porque nosotros la veníamos peleando a lo indio, como quien dice, ahora sí se organizó. Acá había muchísima gente pero los fueron sacando. Al último quedamos tres familias en la comunidad, muchos decidieron tomar distancia.”

Finalmente Reyna aclara más aún lo doloroso del proceso Hay toda una lectura de que somos oportunistas de que nos queremos quedar con los territorios, es la lectura que hace la derecha y los sectores más conservadores, esa lectura tan liviana desconoce todo lo que uno pasa cuando uno se nombra como indígena. Nosotros venimos de familias que nos han violado las mujeres, una, dos, tres generaciones, nos han cortados las orejas, nos han quemado la lengua para no hablar el idioma, nos han marcado el cuerpo, lamentablemente eso ha pasado y eso está en la memoria de la familia. Entonces trascender el ámbito público es una decisión muy difícil de atravesar.”

Participaron de la Conferencia se prensa convocada por Pluma Blanca, Nawanes, Charabas y Curacas, es decir autoridades ancestrales de las comunidades indígenas Síquiman (cerca de Carlos Paz), Calamuchita (de Villa Nueva), Saldan Inchin (de Saldán), Mampa Sacat (San José de la Dormida), Arabela (La Cumbre), Quizquisacate (Córdoba), Comunidad Chavascate (Cerro Azul) y Timoteo Reyna (Cosquín, Santa María Punilla y Cerro Azul), esto habla a las claras que no sólo son comunidades aisladas sino son un pueblo-nación que comparten una historia en común y luchan por un presente de reconocimiento y dignidad. 

  

Roxana Mansilla, de la Comunidad Indigena de Chavascate. Allí se la ve sahumando y pediendo la asistencia de los ancestros antes de la conferencia de prensa. Atrás de izquierda a derecha Natalia Bilbao (abogada de las comunidades comechingonas Pluma Blanca y Canchira), Pablo Reyna, Carlos Reyna, nawan de la Comunidad Timoteo Reyna, Marta Ceballos (nawan de la comunidad Arabela de La Cumbre y representante del Consejo de Participación Indígena del INAI) y Carlos López

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